jueves, 24 de julio de 2014

La fórmula fallida del clavo

Todos, alguna vez en nuestra vida hemos escuchado la famosa frase "Un clavo saca a otro clavo", pero ¿en realidad hay clavo que saque a otro clavo? comienzo a dudarlo, pues pese a que hay medidas de clavos en específico, cada uno es distinto, si los observamos bien hay un pequeño 'detalle' que los hace diferentes, y por tal motivo, ese clavo deja un nuevo sello en cada persona.

Es doloroso terminar una relación, nadie lo pone en discusión y por ello, es importante aprender a darse un espacio, el llamado duelo para meditar aspectos de nuestras vidas que queremos cambiar en mejora de nosotros mismos, pero a veces, sin buscarlo llega alguien que nos ayuda a sobrellevar dicho rompimiento, y sí, efectivamente nos ayuda a 'superar' a quien rompió nuestro corazón y lastimó nuestras ilusiones, pero ¿hasta qué grado nos ayuda?.

Sin duda, es complicado relacionarse con alguien y no terminar por sentir nada al respecto, ya que como seres humanos que sentimos, la convivencia con alguien nos hace encariñarnos, enamorarnos u odiarnos. En realidad, ese nuevo clavo provoca un nuevo sentimiento, que por desgracia, no será compartido por él o ella, y es ahí, donde comienza el verdadero conflicto.

El conflicto se da porque nuestro corazón y cerebro comenzarán la batalla del querer y tener la razón. Mientras nuestro corazón es traicionero, ya nos lo dicen en todos lados, nuestro cerebro buscará hacernos entrar en razón y dejarnos claro que sólo nos lastimaremos más porque no es el momento para involucrarnos con alguien más, pero cuando uno es más sentimental, se engañará haciéndose creer que puede sobrellevar el cariño que comenzó a sentir después de unas cuantas salidas y conversaciones por horas (aunque todo es por whatsApp).

El o la involucrada sentimentalmente mantendrá el engaño de tener todo bajo control aunque haya cosas que comienzan ya a generarle problemas emocionales, y es justo ahí donde por doloroso que sea nuevamente, tendrá que dejar esa línea sutil, esa que no la deja ni avanzar ni retroceder porque hay un nuevo sentimiento, pero al final, esto es de valor, de tener el coraje de quererse más que a cualquier otra cosa y alejarse, dejar las cosas como en un principio debieron mantenerse, en una simple amistad.

Con ello, compruebo que la famosa fórmula del clavo resulta fallida, porque después de sacar al clavo malo, deja su propia huella que también buscará ser eliminada, y al final se convertirá en un círculo vicioso que ante todo debe evitarse si queremos mantener una salud emocional estable.  


Y claro que dolerá porque nadie dijo que sería fácil, pero así como superamos a quien amamos algún día, superaremos a quien sólo quisimos... =)  

1 comentario:

  1. Es cierto lo que planteas. Sin embargo, qué nos dice cuándo es el momento indicado para vivir ciertas cosas. A veces cuando estamos bien en el trabajo, estamos mal con la pareja. Cuando estamos bien con la pareja y la familia, estamos mal en el trabajo, otras más está mal todo o estamos mal de salud o tenemos el corazón roto o nos sentimos incapaces de algo y si se nos presenta la oportunidad debemos vivirla porque NUNCA será el momento correcto para vivir/hacer/crear/sentir/disfrutar/construir ciertas cosas.
    A veces es bueno estar con uno mismo, sin interrupciones de terceros, pero si en tu vida llega a aparecer una persona es porque ella te debe enseñar algo o tú le debes enseñar algo (y lo he comprobado), cada persona que pasa por nuestra vida es para dejarnos o quitarnos algo.
    Yo tiendo mucho a enamorarme de todos, hasta de mis amigos, creo un lazo afectivo de amor y cariño (obvio, diferente al de pareja) y sé que si hubiera dejado pasar ciertos momentos de mi pasado reciente no hubiera sentido todo lo bonito que sentí aunque estuviera saliendo de una espiral caótica y desmadrosa.
    No sé, el toro por los cuernos. Lo que sí está mal es utilizar a las personas para sacarnos al ex amorío de turno, nadie merece las sobras de nadie :)

    Espero haberme explicado.

    Saludos, Mari.

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